emerson's profilela vida es una moraleja ...PhotosBlogLists Tools Help

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    April 06

    becquer

    “Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
    como el pájaro duerme en la rama...”

    El arpa en el salón no durmió oscura.
    ni él la dejó olvidada o silenciosa,
    porque instaló un suspiro en cada rosa,
    y habló a cada mujer de su hermosura.

    Dulce dolor y tierna desventura
    le anegaron el alma luminosa,
    pero no la cadencia rumorosa
    que tembló en su canción sin amargura.

    Sembró su íntimo huerto con amores,
    los unos, florecidos y vibrantes,
    los otros, desgarrados por espinas.

    Y obtuvo una legión de admiradores
    retornando a sus versos anhelantes,
    como tropel de oscuras golondrinas.

    olvido

    Vivo olvidado
    de mi cuerpo.
    Cuando miro la aurora,
    confusamente lo recuerdo bello,
    cual si estuviera
    fuera de mí y muy lejos.

    Más cuando tú me coges
    me lo siento
    todo,
    duro, suave, dibujado, lleno,
    y gozo de él en ti y en mí,
    contigo, descubierto, en su secreto.

    Juan Ramón Jiménez

    mi hermano

    MI HERMANO

     

     

    En verdad, mi padre no lo tenia en su reino: ni en pelea

    de perros lo quería.

    No recuerdo por qué, pero decía que era blanco y picante

    como el alma de la malagua.

    Y cuando las semanas de la pesca y todos los muchachos

    entraban a la cala

    mi hermano maldecía (el sol era un ojito de cazón ).

    Borracho, sin mujer ni compañero, tendido en su

    caballo mas reseco que un palo.

    Tiempo ya que ignoraba de las aguas y el brillo de los

    peces.

    Solo el mal brillo de una botella rota entre la arena.

    Pobre mi hermano, hecho una uva andaba y sin

    memoria.

    Todo en su corazón era pereza. Ni era oficia la tierra

    ni era el mar.

    Como lagarto comía en nido ajeno.

    Fruto malo de la hermandad del niño, muerto insepulto

    que ninguno lloraba.

    Hasta que nos maldijo y se largó.

    Después contó Juan Celis que hacia contrabando caletero

    y robaba gallinas.

    Trabajaba por su cuenta.

    Sabrá Dios si era cierto pero una mala tarde Punta Negra

    se llenó de patillos y vimos un lanchón

    y una botella verde de Pomalca y una alma en pena sin

    cuerpo que velar.

    Mi padre tomó su lamparín y se sentó en las rocas y

    esperó.

     

     

     

    “ANTONIO CISNEROS”

     

     

     

     

     

     

     

    N. F. R. T.

    June 02

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    las webadas q hacen y hacemos algunos es una completa  joda